Hechos
20:20-21 “...no rehuí declarar a ustedes nada que fuera útil, y de enseñarles
públicamente y de casa en casa, testificando solemne-mente, tanto a judíos como
a griegos, del arrepentimiento para con Dios y de la fe e nuestro Señor
Jesucristo”.
El
apóstol Pablo estaba despidiéndose de los líderes de la iglesia sabiendo que en
poco tiempo partiría a la presencia del Señor y no volvería a ellos. Su tranquilidad
de conciencia estaba fundamentada, como siervo de Dios, en haberles enseñado todo
el consejo de Dios y de llamarlos por el Evangelio de Jesucristo al
arrepentimiento y fe.





