Hace
tiempo una hermana en Cristo me hizo la siguiente pregunta: “Hermano, ¿Qué
cosas debo considerar en un varón cristiano antes de casarme?”. Francamente, la
pregunta me tomó por sorpresa. No sé por qué esperaba que yo le contestara esa duda,
sobre todo porque soy soltero (risas). Ya había notado que últimamente se ha
vuelto algo “de moda” el tema del noviazgo y matrimonio en las redes sociales;
lo cual supuse que tal vez esa pregunta provino de esa influencia en dichos
medios. De hecho, entre cristianos, el matrimonio es asunto tan serio, que una
decisión fuera de la voluntad de Dios afecta el futuro del mismo. Como alguien
escribió hace varios años atrás: “Tengo dos noticias: La buena noticia es que
el matrimonio es para toda la vida; la mala noticia es que el matrimonio es
para toda la vida”.
En
fin, he pedido gracia al SEÑOR en Su Palabra, pues apelo principalmente a Su
autoridad en estos asuntos. También corroboré con mi Biblia los buenos y sabios
consejos que he recibido de mis hermanos y hermanas mayores en la fe acerca de
este tema a lo largo de varios años: “Donde no hay dirección sabia, caerá el
pueblo; mas en la multitud de consejeros hay seguridad” (Proverbios 11:14). Apenas
hasta ahora, tuve a bien compartirlo, en el caso de que se les presente una
situación similar.


