miércoles, 5 de marzo de 2014

DIOS CONCEDE A ADÁN Y EVA LA CAPACIDAD DE ELEGIR

[Mientras escribo a un amigo, medito sobre el tema]

Querido amigo:

Me diste de la impresión de que no puedes comprender como algo que no es de “la autoría” de Dios puede crearse o gestarse de la nada. Bueno, lo mismo puedo decir yo de la TV o del Internet. En términos literales, Dios no los inventó, no le dijo al hombre: “Ten, toma esto, es para tu beneficio, úsalo bien”. Fue el hombre quién inventó la TV y el Internet a partir de algo ya creado (eso lo distingue de Dios, pues Él crea algo a partir de la nada), ahí están dos cosas más que surgen de la nada sin ser Dios necesariamente Su autor. Lo que sí nuestro Dios ha dado al hombre es la capacidad creativa para hacer esas cosas. Por supuesto, Dios todo lo ve, y puede obrar de distintas maneras, y mi ejemplo es pobre. En fin, si seguimos en la línea del “Decreto”, Dios decretó que el hombre inventara el Internet y la TV usando su capacidad creativa.

Ahora bien, pensando en el término “capacidad”, Dios le dio a Adán y Eva la capacidad de elegir o de libre albedrío (hablo de ellos; no de nosotros). Nosotros somos constituidos pecadores, porque nacemos pecadores, como dice Romanos 5:19:

Romanos 5:19 “Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos” (LBLA).

En cambio, Adán y Eva no nacieron pecadores, sino buenos.

Eclesiastés 7:29 “He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones”.

Pero el hecho de que ellos hayan sido buenos, no significan que hayan sido absolutamente perfectos como Dios lo es; de lo contrario, no habrían pecado Sé que Dios le dio la capacidad de elegir a Adán a base de presuposiciones: Dios le dijo a Adán que no comiera el Árbol del Conocimiento del bien y del mal:

Génesis 2:16-17 “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.

Lo que implica que Adán y Eva sí tenían capacidad de elegir hacer lo contrario, comer el fruto. Era un mandamiento de no comer con base a una elección: Si comes, morirás. Si pecas, morirás. Claro, el ejemplo más claro de elección fue Eva, porque ella deseó y codició comer el fruto de ese árbol, lo dice Génesis 3:6:
Génesis 3:6 “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella”.

Si lo deseó, es porque quiso, y si quiso, hay una elección, hay voluntad propia.

Ahora bien, mi primera pregunta, mientras te escribo, es ¿Cómo algo que no es de Dios se gesta en Su creación? A veces cuando hablamos de pecado entró en el mundo, pensamos que brotó mágicamente de este mundo como alguna generación espontánea, sin haberlo propiciado Dios, o que brotó así como parte ya del hombre, Adán y Eva, en su naturaleza. Usando la primera analogía que viene a mi mente, sería una Notebook venía con código malicioso incluido en su disco duro, pero el producto no está consciente de ello (suena raro, pero medita en este ultima ilustración). Bueno, sí y no. Recordemos lo que dice Romanos 5:12:
Romanos 5:12b “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte”.

El pecado entró en el mundo, pero no por generación espontánea, sino por la transgresión de Adán:

Romanos 5:14-15 “No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir. Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo” (Subrayados añadidos).

A partir de que él decidió voluntariamente quebrantar el mandamiento de no comer el fruto Árbol del Conocimiento del bien y del mal (Léase Génesis 3:6-7; Oseas 6:7); entró el pecado en él. Es decir, el pecado como acto de rebelión fue lo primero que surgió, lo que trajo como consecuencia el pecado como naturaleza en ellos; fueron corrompidos por ello a posteriori. Eran seres buenos, creado a la imagen y semejanza de Dios (Léase Génesis 1:26-27), pero eligieron de cualquier modo lo malo, sencillamente por su capacidad de elegir. Como consecuencia de su elección, comer el fruto, entró el pecado en ellos. Dios no eligió por ellos ni les ordenó desobedecer, sino elegir el bien: “No comer el fruto”. Fueron Adán y Eva eligieron rebelarse, dispusieron esto en sus corazones y como consecuencia, el pecado entró en el mundo. ¿Quién cometió transgresión? El ser humano. ¿Cómo surgió el pecado? Tuvo su origen en base a una mala elección del hombre. El pecado no brotó mágicamente como naturaleza propia, sino como acto basado en una mala elección. Y eso nos condenó a todos, porque a partir de esa transgresión, nos heredó esa tendencia a pecar (ahora sí como naturaleza):

Romanos 5:18b “Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres”.

Porque todos, los descendientes, elegimos siempre lo malo en nuestro corazón:

Génesis 5:1-3 “Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados. Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set”.

Génesis 6:5 “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”.

Romanos 5:19a “Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores”.

De ahí mi insistencia a que el pecado surgió en base al hombre y su capacidad de elegir. Dios le dio la capacidad de elegir, pero escogió hacer lo malo. Pienso que así fue con Satanás: Él Quiso ser como Dios, si quiso, era porque provenía de Su voluntad:

Ezequiel 28:5-7 “Con la grandeza de tu sabiduría en tus contrataciones has multiplicado tus riquezas; y a causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón. Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto pusiste tu corazón como corazón de Dios, por tanto, he aquí yo traigo sobre ti extranjeros, los fuertes de las naciones, que desenvainarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría, y mancharán tu esplendor (…) Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad (…) Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti” (Subrayados añadidos).

Isaías 14:12-15 “¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo”.
El problema de si Dios es autor del pecado o no, creo que debe dirigirse desde otra perspectiva; no necesariamente en cómo surgió el pecado. Me explico o intento explicarme. Pienso en el término “gracia común” que también se aplica a Dios cuando restringe el mal absoluto en el mundo. Prefiero llamarlo como tal: “Restricción común”. Pienso en esto, por la expresión “ángeles escogidos”:

1 Timoteo 5:21 “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad” (Subrayado añadido).

¿Eran escogidos estos ángeles solo porque eligieron hacer el bien? No, no lo creo. Pienso que Dios los guardó de contaminarse con Satanás y sus ángeles malvados, de lo contrario, no serían llamados “ángeles escogidos”, sino “ángeles justos”. Pienso que así fue en el caso de Adán y Eva: No les dio restricción a Su capacidad de elegir, lo cual uno preguntaría si al no darles restricción, eso lo haría autor del pecado. Para ello tengo respuesta: No.

Santiago 1:13-25 “Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte”.

Ya vimos que si alguien peca, lo hace por propia elección, aun en los muertos espirituales que no quieren elegir el bien de Dios, se complacen en el pecado y lo hacen por gusto. Y si les gusta, es porque quieren complacerse, etc. En otras palabras, la pregunta no es: ¿Cómo surgió el pecado? Sino: ¿Por qué permitió que Adán y Eva eligieran mal?

Él permite que sucedan determinadas cosas, pero no es autor de ellas, en el caso de la maldad y del pecado. El pecado y la maldad no provienen de Dios, sino del hombre. Es como ejemplificó un hermano en cierta ocasión: “Si yo le digo a mi hijo que cuide una planta y que la riegue todos los días, sé que tarde o temprano va a dejar a un lado sus obligaciones”. Y sucede. Lo mismo pasa con el hombre.  Otro hermano teólogo comentó sobre el mismo tema: “De hecho, una de las razones por las que Dios permitió la entrada del Mal en el mundo, fue para mostrar qué sucede cuando algo se separa de Él, pero que Dios permita el pecado, no quiere decir que lo cause”.

En la Confesión de fe de Westminster, en el capítulo tres “Los decretos eternos de Dios” dice:

“Dios ordenó desde la eternidad todo lo que sucede, por su propia iniciativa libremente sin cambio alguno y por medio del más sabio y santísimo consejo de su propia voluntad. Pero lo hizo de tal manera que, ni es el autor del pecado ni hace violencia a la voluntad de las criaturas, ni hace a un lado la libertad o incertidumbre de causas secundarias, sino más bien las establece”.

Anexo por último un comentario interesante del Dr. John Piper:

“En la mente de Dios, Su gracia venía hacia a los creyentes antes de que el Universo existiera. Cuando Jesús fue enviado a esta Tierra a morir sobre esa cruz, eso no fue el ‘Plan B’. Dios previó que el pecado entraría. Dios permitió que el pecado entrara. Cuando un Dios Todopoderoso, un Dios plenamente sabio permite algo, lo hace porque tiene una razón. Quiero decir que Él tenía un plan. ¿Cuál fue el plan en permitir el pecado? Respuesta: Para enviar a Jesús a morir por los pecados. ¿Y por qué planificó enviar a Jesús por  nuestros pecados? Por la misma razón que creó el universo: Para mostrar Su gloria. Solo que ahora es la Gloria de Su gracia. Por eso declaré que ‘Gracia’ es el ápice, la cúspide de la gracia de Dios. Desde el principio ha sido la intención de mostrar la plenitud de Su gloria en el universo. Pero la plenitud de la gloria de Dios incluye la misericordia y la gracia de Dios para los pecadores. Por esta razón Dios permite que el pecado entre al mundo. Y envía a Su Hijo para mostrar la altura de Su gloria la cual es Su gracia” (1).

Aun así, como dijo un querido amigo: “Lo que la Biblia no dice, es de sabios callar”. Sólo me resta decir:

Romanos 11:33-36 “Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén”.

¡Sólo a Dios la Gloria!

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(1) Fuente electrónica: ‘La experiencia de la cruz y de la gloria de Dios’ | John Piper; expositor de la primera sesión de la conferencia ‘Por su Causa 2010: De Regreso a la Cruz’. Duración: 00:43:23 [Escrita tal cual como lo ha anunciado el traductor al español].